“Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”.

Madrid España:

Por: Becker E Márquez Bautista 

Es lamentable como politiqueros, utilizan las mentiras como argumentos para desacreditar a los demás sin medir consecuencias, se disfrazan y se la rebuscan para tratar de convertir una mentira en verdad a como dé lugar, la política es una de las ciencias más pura y hermosa que existe.

La mentira es un instrumento que Platón sólo acepta que sea empleada por los políticos hacia los súbditos, pero se considera un crimen si esa manipulación va dirigida a denigrar de un ciudadano que dé aseguro ejerce la política con honestidad, es penoso como una cantera de politiqueros utilizan el arte de la mentira para intentar conquistar adeptos. 

Nicolás Maquiavelo en su obra decía ”el acto de mentir debía ser analizado y evaluado más allá del prisma de la moralidad para extraer de él una utilidad innegable: la de influir en la sociedad”.

Estamos claro que, hay políticos o figuras públicas que están preparadas y acostumbradas, a deformar e incluso crear conscientemente versiones distorsionadas de los hechos y transmitirlos posteriormente a los demás con el fin de distorsionar la realidad, repitiendo reiteradamente esas mentiras con el objetivo de convertirla en verdad.

La mentira sin duda es un flagelo emocional para quien se ve afectado por ella, pero ¿qué ocurre en el cerebro de quienes ejercen la deshonestidad política?. Por qué ser tan mitómanos?, aveces me pregunto que si sé piensan ser político honestos. En el terreno político es sin duda un ámbito donde la sociedad puede ver reflejada de manera franca y común el ejercicio de la deshonestidad.