España abrirá en Semana Santa para el turismo alemán, pero no para el Español

HUGO GUTIÉRREZ/LUCÍA BOHÓRQUEZ/ELENA G. SEVILLANO/SILVIA AYUSO/GUILLERMO VEGA| Madrid, Palma, Berlín, París, Las Palmas | 21-03-2021 – 05:42 CET

El este país se restringe la movilidad entre los español para contener los contagios, aunque mantiene las fronteras abiertas con el resto de Europa

España llega a la Semana Santa con dos medidas que chocan entre sí. La primera, contener la movilidad nacional para llegar en la mejor situación epidemiológica al verano, momento clave para que el tejido productivo coja un poco de aire. De ahí que las comunidades autónomas se hayan cerrado perimetralmente y se restrinjan los viajes entre regiones a los de fuerza mayor o por trabajo. Sin embargo, hay una segunda que niega la mayor —o al menos resulta contradictoria con la anterior—: se mantienen las puertas abiertas a los turistas del resto de Europa. Esto, junto con la decisión de Alemania de sacar a regiones de España de la lista de zonas de riesgo por coronavirus, entre ellas Baleares, convierte al país en el deseo de los alemanes para disfrutar del sol en Semana Santa. Así, España se abre al turismo alemán, pero se blinda ante los españoles.

Ilse y Klaus son ejemplo de ello y de los más adelantados en su viaje. Aterrizaron en Mallorca a principios de semana dispuestos a pasar unos días en unos apartamentos turísticos situados en primera línea de la Playa de Palma. “Hemos venido porque encontramos una buena oferta de alojamiento, más barata que muchas otras veces”, dice Ilse. Los alemanes se debaten ahora entre las ganas de sentarse a tomar algo en una terraza soleada después de cuatro meses y medio de cierre de la hostelería y las advertencias de las autoridades sanitarias para que eviten los viajes no esenciales. Muchos ya se han decidido por lo primero pese a que los expertos alertan constantemente de que si lo hacen contribuirán al crecimiento de la tercera ola que ya revelan las estadísticas.

La decisión parece tomada por muchos de ellos, de ahí el repunte de la demanda. De hecho, los grandes turoperadores han aprovechado para ampliar la capacidad tanto de hoteles como de vuelos hacia Baleares. “Tenemos un boom de reservas para las vacaciones de Pascua”, confirma Thomas Daubenbüchel, portavoz de Alltours. Solo esta empresa lanzó el sábado de la semana pasada —un día después de que Alemania eximiera de guardar cuarentena a quienes vuelven del archipiélago balear, entre otros destinos— 20 vuelos chárter desde Düsseldorf. Dos días después ya estaba todo vendido.

Algo parecido ocurre con el gigante de la turoperación TUI, que ofrece vuelo y hotel para viajar a partir de este domingo. “Las primeras fechas disponibles están completas”, dice un portavoz, por lo que la empresa prepara la apertura de más hoteles en la zona de Alcúdia. La previsión es ofrecer más de 300 vuelos de ida y vuelta en las próximas semanas. Algunas aerolíneas también se han subido a la ola de los primeros brotes verdes del año para el turismo. Entre ellas, Ryanair —añadió 200 vuelos a los previstos entre Alemania y España para Semana Santa— y Eurowings (filial de bajo coste de Lufthansa) —sumó 300 operaciones adicionales—.